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Efemérides


Fundación de la ciudad de Chihuahua

12 de octubre de 2026

**12 de octubre de 1709.** Antes de que llegaran los españoles, el centro del actual estado de Chihuahua era tierra de los pueblos conchos, chinarras, tapacolmes y tobosos, que vivían bajo el acoso constante de apaches y comanches. Tras las primeras exploraciones del siglo XVI y la creación del Reino de la Nueva Vizcaya en 1562, el descubrimiento de las minas de Santa Eulalia a principios del siglo XVIII hizo necesario un centro administrativo para la región. Los vecinos votaron dónde instalar la Alcaldía Mayor y la votación quedó empatada. Entonces el gobernador Don Antonio de Deza y Ulloa emitió su voto de calidad a favor de la confluencia de los ríos Chuvíscar y Sacramento, y un día como hoy firmó el decreto que fundó el **Real de San Francisco de Cuéllar**. En 1718 el poblado fue elevado a villa con el nombre de **San Felipe el Real de Chihuahua**, y en 1823 obtuvo la categoría de ciudad.

A lo largo de su historia, Chihuahua ha estado en el centro de grandes acontecimientos nacionales. En 1811 fueron juzgados y fusilados aquí los caudillos de la Independencia, entre ellos Miguel Hidalgo, Ignacio Allende, Juan Aldama y José Mariano Jiménez. La ciudad resistió dos ocupaciones estadounidenses (1847 y 1848), defendió la causa liberal durante la Guerra de Reforma y dio refugio a Benito Juárez cuando instaló aquí el gobierno de la República. En 1866 expulsó a las tropas francesas tras la batalla en la Plaza de Armas. Luego vinieron el ferrocarril, la banca, el teléfono y la industria del Porfiriato, y la ciudad entró al siglo XX con más de 30 mil habitantes, ya convertida en una de las urbes más pujantes y modernas del país. Hoy, en su **317 aniversario**, celebramos a la capital de todos los chihuahuenses. ¡Que viva Chihuahua!

 

Hidalgo inicia la insurgencia con una arenga conocida como el “Grito de Independencia”

16 de septiembre de 2026

16 de Septiembre de 1810
Al amanecer de este día, Miguel Hidalgo y Costilla, cura de Dolores, Guanajuato, inicia el movimiento insurgente de México con una arenga conocida como el grito de Independencia.

Relata Pedro García (Con el cura Hidalgo en la guerra de independencia) “El siguiente día, domingo, en que la gente del campo tiene por costumbre llegar a la población muy a la madrugada para aprovechar la misa prima, se empezaron a formar grupos con el fin de esperarla; y como pasara un gran rato sin llamarla, empezaron muchas gentes a notarlo, sin acertar, por entonces, con el motivo de aquella tardanza. No faltó quien empezara a informarles de que pudiera ser no hubiera misa, porque el señor Hidalgo había en la noche anterior mandado aprehender a todos los gachupines, y todos se hallaban en la cárcel. Semejante informe fue recibido por algunos con sorpresa, aunque mezclada con algo de alegría, tal motivo daba aquella situación formada por los procedimientos despóticos y tiránicos que observaban los españoles con toda clase de mexicanos. En este estado de incertidumbre se fueron acercando al frente de la casa del señor Hidalgo. Aumentó el número. Viendo que por momentos crecía, parecía a aquel párroco respetable que era tiempo ya de dirigirle la palabra a aquella multitud, para informarle de los motivos que había tenido para realizar un movimiento tan nuevo y desconocido. Salid al zaguán y se explica de la manera siguiente: