Dirección de Archivos

Efemérides


Día Internacional de los Archivos: Custodios de la memoria histórica y la transparencia

09 de junio de 2026

9 de junio — El Consejo Internacional de Archivos (ICA) promueve cada 9 de junio la conmemoración del Día Internacional de los Archivos. Esta fecha, instaurada originalmente durante su Asamblea General en noviembre de 2007, busca concientizar a la ciudadanía y a las instituciones sobre la importancia fundamental de estos recintos en la preservación de la identidad nacional, el acceso a la información y el resguardo de los derechos ciudadanos.

Bajo la consigna digital #UnArchivoEs, la celebración de este año invita a reflexionar sobre el papel multifacético de los archivos en la sociedad contemporánea. Lejos de ser simples depósitos de papel viejo, los archivos constituyen pilares de la transparencia democrática, fuentes de investigación científica e histórica, y garantías de continuidad administrativa tanto para los gobiernos como para las organizaciones privadas.

El Consejo Internacional de Archivos destaca que el libre acceso a los documentos públicos no solo enriquece el conocimiento colectivo, sino que también empodera a los ciudadanos al permitirles auditar la gestión de sus gobernantes. En la era digital, la disciplina archivística se enfrenta al reto de la preservación a largo plazo y la digitalización, asegurando que la memoria digital actual no se pierda para las futuras generaciones.

Organizaciones de todo el mundo se suman a esta jornada mediante exposiciones virtuales, conferencias de especialistas, talleres de conservación y jornadas de puertas abiertas, recordando que la historia del mañana se escribe y protege en los archivos de hoy.

 

TRAGEDIA EN TLATENANGO: FUSILAN AL MINISTRO MELCHOR OCAMPO POR ORDEN DE ZULOAGA Y MÁRQUEZ

03 de junio de 2026

TEPEJI DEL RÍO, 3 de junio de 1861. — La tarde de hoy se tiñó de sangre y luto para la causa liberal. Alrededor de las dos de la tarde, el destacado político y filósofo Melchor Ocampo fue ejecutado por un pelotón fusilero en una hacienda de Tlaltenango, bajo las órdenes directas de los jefes reaccionarios Félix María Zuloaga y Leonardo Márquez. La ejecución se consumó a pesar de los intensos ruegos de los vecinos de la zona. Los pobladores guardaban la esperanza de salvarlo, tal como por la mañana habían logrado rescatar del paredón a León Ugalde; sin embargo, la piedad no halló cabida en los líderes conservadores. Serenidad ante la muerte Testigos presenciales detallaron la asombrosa entereza de Ocampo en sus últimos momentos. Al ser abordado por el oficial Aldama, quien le notificó la orden de fusilamiento y le ofreció los servicios de un sacerdote, el político respondió con firmeza: "Estoy bien con Dios. No quiero que se molesten conmigo, ni yo con ellos". En su lugar, solicitó papel y tinta para redactar su última voluntad. Tras concluir su testamento a la una de la tarde, marchó custodiado fuera de Tepeji. Tras una larga caminata, el propio Ocampo sugirió detener el paso argumentando que el paraje era idóneo para el fin. Frente al cuadro de ejecución, obsequió diez pesos y su abrigo (plaid) a los soldados para que asegurasen una muerte rápida. Ante la orden de hincarse, se negó rotundamente declarando: "¿Para qué? Estoy bien al nivel de los fusiles". Un legado de amor a la patria En sus últimas líneas escritas, Ocampo dejó constancia de su entrega a la nación: "Me despido de todos mis buenos amigos y de todos los que me han favorecido en poco o en mucho y muero creyendo que he hecho por el servicio de mi país cuanto he creído en consecuencia que era bueno..." Asimismo, dispuso que su valiosa colección de libros sea legada al Colegio de San Nicolás, en Morelia, una vez que sus albaceas y Sabás Iturbide seleccionen los ejemplares de su preferencia. Crueldad desmedida e indignación nacional La saña de la facción conservadora no terminó con las balas. El general Leonardo Márquez ordenó colgar el cuerpo de Ocampo de un árbol, ignorando si el político aún agonizaba. Los reportes médicos preliminares advierten que el cadáver sufrió graves ultrajes, confirmando el deseo de los captores de mofarse del caído. La confirmación del magnicidio ha desatado una ola de indignación popular en la capital. Multitudes enfurecidas exigen la ejecución inmediata de los presos políticos reaccionarios, una medida a la que el presidente Benito Juárez se opone firmemente para mantener el orden legal. Reacción gubernamental. Ante la gravedad de los hechos, el Congreso de la Unión ha declarado a los autores del crimen fuera de la ley. Se ha comisionado de inmediato a los generales Jesús González Ortega, Leandro Valle y Santos Degollado para emprender la persecución de las fuerzas de Márquez y Zuloaga, quienes actualmente operan de forma errante en el Monte de las Cruces y Mil Cumbres, manteniendo incomunicado al occidente del país. El cuerpo de Melchor Ocampo es trasladado hacia la Ciudad de México gracias al apoyo de los vecinos de Tepeji. Se espera su arribo para los funerales oficiales, programados para el próximo 5 de junio a las tres y media de la tarde.

Mtro. Edgar H. Gutiérrez G.
D.A.