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Efemérides


Firma del Tratado de Ciudad Juárez y fin del Porfiriato

21 de mayo de 2026

Firma del Tratado de Ciudad Juárez y fin del Porfiriato

El 21 de mayo de 1911 se firmó el Tratado de Ciudad Juárez, un acuerdo histórico derivado de la toma de dicha ciudad por Francisco I. Madero que puso fin a la dictadura de Porfirio Díaz tras el evidente avance revolucionario en el país. Mediante este pacto, se acordó la renuncia del presidente Díaz y del vicepresidente Ramón Corral, el desarme de las tropas rebeldes y la designación de Francisco León de la Barra como mandatario interino para convocar a nuevas elecciones libres, abriendo así la vía legal para la transición democrática de México.

 

El colapso del régimen carrancista y el triunfo de la Rebelión de Agua Prieta

20 de mayo de 2026

El 20 de mayo de 1920, la Ciudad de México vivió horas de extrema tensión que marcaron el fin de una era. Tras la huida del presidente Venustiano Carranza, la capital cayó en manos del General Pablo González, quien instaló un gobierno provisional. Para asegurar el orden y preparar la llegada triunfal de Álvaro Obregón, el célebre jefe zapatista Genovevo de la O entró de avanzada con sus tropas a la urbe.
Este movimiento sepultó definitivamente el plan de Carranza de imponer al ingeniero Ignacio Bonillas como el próximo presidente. Don Venustiano defendía la idea de un gobierno civil sobre el poder de los militares. Sin embargo, su estrategia fracasó: los principales generales del país apoyaban a Obregón, la oposición civil temía que Bonillas fuera solo un títere, y los zapatistas buscaban cobrar venganza por el asesinato de Emiliano Zapata. Además, en el México de la época, las masas populares movidas por la lealtad seguían ciegamente a sus caudillos de armas antes que a las urnas.
Sabiéndose acorralado, Carranza abordó un tren con rumbo a Veracruz junto a los tres poderes de la Unión para intentar resistir desde la costa. Aunque creía contar con el apoyo del general Guadalupe Sánchez en territorio veracruzano, la realidad era implacable: los rebeldes del Plan de Agua Prieta controlaban prácticamente todo el país. El suelo que pisaba la comitiva presidencial era el único territorio que aún le quedaba a un presidente acorralado, a quien le restaban apenas unas horas de vida antes de ser asesinado en Tlaxcalantongo. Fuente; Mtro. Edgar Humberto Gutiérrez Gardea