Dirección de Archivos
Efemérides
En Guanajuato, el presidente Juárez reestablece el gobierno constitucional y nombra su gabinete.
Enero 19 de 1858
En Guanajuato, Benito Juárez publica un manifiesto en el que informa que restablece el gobierno Constitucional de la República.
El hecho ocurre después de que el presidente Comonfort se dio un autogolpe de Estado, al adherirse a los sublevados con el Plan de Tacubaya. Comonfort y en contra de la Constitución de 1857. Después, arrepentido, liberó a Juárez de la cárcel, quien al salir fue hacia Guanajuato y asumió ahí la presidencia. En sus notas autobiográficas, Juárez refiere con sencillez: “el día 11 de enero, salí en libertad… el día 17 en la tarde salí de Querétaro y el día 18 a las nueve de la mañana llegué a Guanajuato y el día 19 declaré establecido ahí el Gobierno”. En el manifiesto, publicado este día, Juárez señala que “de hoy en adelante los destinos de los mexicanos no dependerán ya del arbitrio de un hombre solo, ni de la voluntad caprichosa de las facciones, cualquiera que sean los antecedentes de los que las formen”.
Una vez establecido el gobierno de la legalidad, Juárez nombrará su gabinete y designará como ministros a Melchor Ocampo, Manuel Ruiz, Guillermo Prieto y León Guzmán; como jefe del Ejército, el General Anastasio Parrodi.
Carranza expide Ley Agraria para reconstituir los ejidos y tratar de solucionar la carencia de tierras.
Enero 6 de 1915
Venustiano Carranza expide la Ley Agraria, redactada por Luis Cabrera. Después de que en la Convención de Aguascalientes fracasó la intención de lograr acuerdos entre carrancistas y villistas en diciembre de 1914, Carranza dio a conocer las adiciones al Plan de Guadalupe, en cuyo artículo segundo, estaba la promesa del “emitir leyes agrarias que favorezcan la formación de la pequeña propiedad, disolviendo los latifundios y restituyendo a los pueblos las tierras de que fueron injustamente privados”. Esta adición se debe a que la lucha entre villistas y zapatistas obligó a Carranza a proponer reformas que le legitimaran ante los campesinos y que restaran partidarios a Zapata y Villa. Cuando Carranza expide la ley agraria trata de dar solución a la carencia de tierras reconstituyendo los ejidos.
Sobre la ley que consta de nueve considerandos, doce artículos y un transitorio, dice Jesús Silva Herzog, (El Agrarismo Mexicano y la Reforma Agraria): “la trascendencia y el interés estriban no sólo en la justificación del movimiento revolucionario, sino en el criterio que sustenta a que todos los pueblos sin tierras, hayan tenido o no ejidos, tienen derecho a tenerlas para satisfacer sus necesidades. […] la tesis de que todos los individuos, por el hecho de existir, tienen derecho a que la sociedad les proporciones los medios de subsistencia, por supuesto siempre que ellos realicen funciones productivas”.