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Efemérides
Hidalgo inicia la insurgencia con una arenga conocida como el “Grito de Independencia”
16 de Septiembre de 1810
Al amanecer de este día, Miguel Hidalgo y Costilla, cura de Dolores, Guanajuato, inicia el movimiento insurgente de México con una arenga conocida como el grito de Independencia.
Relata Pedro García (Con el cura Hidalgo en la guerra de independencia) “El siguiente día, domingo, en que la gente del campo tiene por costumbre llegar a la población muy a la madrugada para aprovechar la misa prima, se empezaron a formar grupos con el fin de esperarla; y como pasara un gran rato sin llamarla, empezaron muchas gentes a notarlo, sin acertar, por entonces, con el motivo de aquella tardanza. No faltó quien empezara a informarles de que pudiera ser no hubiera misa, porque el señor Hidalgo había en la noche anterior mandado aprehender a todos los gachupines, y todos se hallaban en la cárcel. Semejante informe fue recibido por algunos con sorpresa, aunque mezclada con algo de alegría, tal motivo daba aquella situación formada por los procedimientos despóticos y tiránicos que observaban los españoles con toda clase de mexicanos. En este estado de incertidumbre se fueron acercando al frente de la casa del señor Hidalgo. Aumentó el número. Viendo que por momentos crecía, parecía a aquel párroco respetable que era tiempo ya de dirigirle la palabra a aquella multitud, para informarle de los motivos que había tenido para realizar un movimiento tan nuevo y desconocido. Salid al zaguán y se explica de la manera siguiente:
15 de septiembre de 1830: Vicente Guerrero declara la abolición definitiva de la esclavitud en México
El 15 de septiembre de 1830, el presidente Vicente Guerrero expidió un decreto histórico que declaró abolida la esclavitud en todo el territorio mexicano. Aunque figuras como Miguel Hidalgo y José María Morelos ya habían dictado disposiciones similares al inicio del movimiento de Independencia, estas no habían tenido un efecto práctico total ni permanente en las leyes de la nueva nación.
Con este decreto fundamental, el gobierno mexicano ratificó el compromiso de la República con la libertad, la igualdad jurídica y la dignidad humana, cerrando un capítulo de opresión y marcando un hito en la consolidación de los derechos civiles en el país.